Un grupo de vecinos residentes en el Bajo Luján se reunieron el lunes frente al salón de eventos donde se realizaba la celebración por el día de los empleados municipales de Luján de Cuyo, para hacer evidente su reclamo ante lo que consideran irregularidades en la entrega de viviendas del plan Ribera Luján. Reclamos en Acceso Sur y Aráoz, Luján de Cuyo Cerca de 20 personas se reunieron durante el lunes porque reclaman al Municipio que se les entregue su vivienda, en igualdad de condiciones como al resto de los residentes del Bajo. «Hay muchas cosas que no están bien.
Les han entregado casa a gente que no vive en el barrio. Esa es nuestra molestia», expresó uno de los vecinos, quien agregó que les respondieron que no les corresponde la vivienda, en su caso por el solo hecho de estar separados y ser varones solos. Hay cerca de cinco varones como hogares unipersonales que están solicitando que se les entregue su vivienda.
Los reclamos vienen desde hace cinco meses, y las respuestas se hacen esperar. Se trata de vecinos que han sido criados en el Bajo y hoy ya transitan los 40 años de edad. Las 14 familias que necesitan respuestas aguardaron por una reunión durante el martes, aunque consideran que las respuestas no terminan de dar claridad ni solución a su planteo.
Rolando Giolo, Ingeniero Civil a cargo del proyecto «Ribera Luján», expresó a Diario Luján de Cuyo que el proyecto empezó en marzo 2016, y que durante un mes y medio se hizo un censo que permaneció abierto hasta agosto de 2017 para que todos los residentes de los barrios del Bajo, pudieran registrarse. Giogo, indicó que los trabajadores sociales asignados a cada zona, conocieron a cada familia, quienes fueron informados que como requisito básico, había que permanecer en su domicilio y que quienes no pudieran, por caso excepcionales de violencia, debían dar aviso.
En total son 700 viviendas, con un costo de 2 o 6 millones cada una. Hay viviendas de uno, dos, tres o cuatro habitaciones, en zona rural o urbana a elección, 60 en Vista Flores, 30 en Ugarteche y el resto en la zona centro- sur de Luján. Cada familia fue resgistrada conforme al censo y a la cantidad de viviendas que se ha construido, por lo que Giolo expresó que «por cada grupo poblacional se fijaba la cantidad de personas censadas, mediante un «decreto de congelamiento» para la población objeto del proyecto».
Los segundos hogares y otros casos En el caso de los segundos hogares, los mismos se asignaban según vacantes disponibles, y para quienes no quedaron incluidos en el censo, se realizó un listado con ordenado según el puntaje requerido para ser adjudicatarios de las viviendas disponibles. Desde el municipio ofrecen la posibilidad de obtener materiales para ampliar la vivienda.
Reclamos en Acceso Sur y Aráoz, Luján de Cuyo Por otra parte, otro grupo de familias se reunieron hace dos semanas frente a la Sociedad Española a fin de solicitar que se atiendan reclamos en las cuotas que se cobran por las viviendas. El plazo de pago es a 20 o 30 años, con cuotas acorde a los ingresos certificados. El esquema de trabajo que utiliza el Municipio sigue los pasos que desarrolla el IPV, tanto para la cuota como para la escritura. «Necesitamos una cuota fija y social», anuncia el cartel que los vecinos colocaron en la Sociedad Española de Luján de Cuyo.
Las cuotas se fijan según las unidades tributarias. El ajuste de las cuotas se actualiza anualmente mediante el HCD y quienes no puedan pagar, deben ir a declarar su situación al Municipio. Giogo, indicó que «La información está disponible para los vecinos, estamos trabajando con responsabilidad porque son fondos públicos, nos audita el Tribunal de Cuentas, la Nación y Boureau Veritas, un organismo internacional que audita obras.
Esto es un acto social, no especulación inmobiliaria», concluyó el funcionario.

